Para Erika era su segunda oportunidad en ese cáncer de estómago, aquella segunda operación había salido mejor de lo esperado, ella se emocionaba, sentía esa dulzura en su interior gracias a ese cariño y amor de Israel, siempre a su lado, mirándola, abrazandola, dándole esa ternura que tanto necesitaba, y sus hijos, Sara y Fernando, aquella salida a la calle de Erika, fue esa maravilla que necesitaba sentir...Feliz martes amigos de la Asociación todo irá mejor si cabe.